Cuando tu cuerpo no encuentra calma. Cuando tu mente no para.
Vivir con ansiedad no es simplemente «estar nerviosa». Es sentir que todo te sobrepasa, que no puedes parar de pensar, que tu cuerpo va más rápido que tú.
A veces es un nudo en el pecho. Otras, una mente que no se apaga ni cuando intentas dormir.
Tal vez sientes que no tienes motivos para estar así… pero ahí está: el miedo, la presión, el agotamiento, la culpa por no poder «controlarlo».
Y no es que no lo hayas intentado. Pero la ansiedad no se resuelve a base de fuerza de voluntad sino que trae un mensaje que tenemos que pararnos a escuchar.